ES NECESARIO LA PREDICACION DEL EVANGELIO






Se me hace necesario hablar del Evangelio que nos muestra la Biblia y no el de los hombres. El Evangelio que nos muestra como debemos vivir delante de Dios y los hombres, el que nos dice que debemos morir y vivir para Dios, el que nos habla de hacer solo una voluntad; la de Dios el Padre, y no la "nuestra" como algunos dicen. El que nos guía a la imagen de Jesucristo, sin la cual, nadie será salvo, el Evangelio que nos muestra como debemos estar pegados en Jesucristo y no atado a lo de este mundo el que nos ha quitado la venda de los ojos y no el de la ceguera producida por los sueños personales. En fin, tengo necesidad de hablar y predicar a Jesucristo crucificado para que entiendan los hombres que este Evangelio, no es para satisfacernos a nosotros, sino a Dios, pues hemos muerto a todo lo que fuimos para volver a nacer solo con la finalidad de ser, vivir, existir única y exclusivamente para Dios.



jueves, 23 de octubre de 2014

La cruz, mas que historia

Me ha sucedido muchas veces, que al escuchar a algunas personas autodenominadas “cristianas” hablar de Cristo y la cruz, lo hacen a partir de una mirada histórica y humanista, he comprendido con esto, que para la religión, no es más que eso, una historia bonita y emotiva.

¿Solo historia o verdad vigente?

Es cierto que es un hecho histórico, pero dejemos eso para los historiadores. La verdad es que muchos creen en la historia de la muerte y resurrección de Jesucristo, pero sus ojos, solo ven de forma pasada tan maravilloso, trascendente y vigente sacrificio. Cuando vemos de esta forma la cruz, no podemos dimensionar la realidad de llevar la cruz cada día, el apóstol Pablo, dice que está crucificado junto con Cristo (Gálatas 2: 20), el hecho de decir estoy, es un acto presente y continuo, lo que significa que para Pablo, la cruz no era un hecho pasado tan solo como historia, sino más bien, vida y verdad vigente, en todas las situaciones y frente a todos. 

Hablar de la cruz de nuestro Señor, es ver su sacrificio como el medio por el cual somos llevados al Padre y más aún, permanecer en su presencia, ningún verdadero hijo de Dios deja de lado ni mucho menos deja de considerar  la cruz en su día a día, es ahí donde recibimos vida, hemos muerto en El, la cruz es el lugar de encuentro con nuestro Señor, tal como aquel ladrón crucificado al lado del Rey, ahí, Jesús lo recibe.

Hablar de la cruz, es hablar del amor con el  que Dios nos ha mirado. Antes de ser hechos hijos, éramos muertos, ciegos, esclavos, llagas podridas, asesinos, ladrones, inmundos, llenos de iniquidad, y una larga lista de más cualidades con las que la Biblia describe con exactitud lo que fuimos. La historia, solo da una mirada de los hechos sin hacernos  responsable de ella, pues no estuvimos ahí, es pasado, pero cuando vemos que ese sacrificio de amor está presente hoy (no que Cristo sea otra vez crucificado), comprendemos que somos deudores, que nada merecemos, que si somos hoy hijos, es solo por la gracia de Dios El Padre, nos  muestra nuestra total dependencia de Cristo en cada cosa que hagamos, entendemos que al estar viviendo y participando de la cruz, estaremos crucificados al mundo y el mundo crucificado para nosotros (Gálatas 6: 14), se trata de vivir y llevar cada día esa cruz (Mateo 10: 38, 16: 24), de lo contrario, no somos dignos de ir tras nuestro Señor y Maestro. Al ser crucificados, estamos diciendo que nuestra manera humana carnal de pensar y sentir, ya no existe, ha muerto (Romanos 6: 6-8), por lo tanto, es Cristo quien gobierna nuestra vida en todas las cosas (Gálatas 2: 20), los que son de Cristo, han crucificado la carne con sus pasiones y deseos  (Gálatas 5: 24), no hay lugar a falsas interpretaciones, el hijo de Dios, lleva en su vida la cruz de Cristo, no colgando en el cuello como aquellos impostores, sino dentro de sí, recordándonos en todo momento que de no ser por esa cruz, ninguno estaría hoy ni jamás delante de Dios como justo, pues antes, la ira de Dios estaba sobre nosotros (Efesios 2: 3), pero gracias a su muerte y muerte de cruz, aun estando muertos en pecado, Dios nos amó y nos resucito en Cristo (Efesios 2: 4-6).

Para el hijo de Dios, la cruz NO ES solo historia, es lo que se debe llevar consigo siempre, es más que la ropa, más que la comida, llevarla, nos hace semejantes a nuestro Señor, quien no tomo en cuenta ser igual a Dios como algo a que aferrarse, sino que se despojó de sí mismo, se hizo siervo y en obediencia al Padre se sujetó a la muerte en la cruz (Filipenses 2: 6-8), pues, ella mata nuestra altivez, falta de humildad, vanagloria, afanes, individualidades y todo lo que no es de Cristo en nosotros. Jamás seremos semejantes a Jesucristo sin la cruz en nuestras vidas, no debemos ser espectadores del sacrificio de Cristo como si estuviésemos viendo una película de su muerte la que nos provoca emociones y pena, debemos tomar su vivo y presente ejemplo, ahí, fijamos nuestra mirada, ahí nuestros ojos quedan clavados, de modo que no pueden mirar ninguna otra cosa más que la gloriosa cruz (Hebreos 12: 1-2). Este es el mensaje permanente que desde los apóstoles la Iglesia de Jesucristo (no la de los hombres y sus denominaciones, las que son mera religión) ha pronunciado, lo que es una locura a los que se pierden (1Corintios 1: 18). Llevar esa bendita cruz, no es una opción, no podemos menospreciarla, de lo contrario, no somos sus discípulos (Lucas 14: 27).

Este mensaje, es el que llevan los verdaderos discípulos dentro de si, no como un discurso o una historia, sino como sus vidas, de lo que han visto y oído, de lo que han palpado, desde ahí, como un trueno que irrumpe en el silencio, desde una verdad vivida sale su voz, la proclamación del único y verdadero Evangelio, todos aquellos que hablen algo distinto a la cruz, son enemigos de ella (Filipenses 3: 18), este mensaje nunca ha dejado de estar presente, ni la religión por mucho que lo ha ignorado, ha podido silenciarlo, pues siempre ha habido una Iglesia verdadera sostenida y edificada por Jesús su Señor, aun en los tiempos de Lutero, muchos piensan que antes no había Iglesia, esto es un error, creer que la palabra de la cruz fue silenciada es una mentira, siempre ha estado y muy vigente, al igual que hoy, claro está que en su Iglesia, compuesta por hombres temerosos y humildes, valientes y verdaderos, justos, sencillos, quebrantados, aquellos que aman a Dios sin mediar absolutamente nada, hombres y mujeres que han renunciado a todo, que han sido despojados de sí mismo en esa cruz. La cruz no es pasado ni futuro, sino más bien presente, en ella se ha manifestado el más sublime y excelso sacrificio y ofrenda de amor jamás visto, sacrificio que estremeció los cielos, en ella, el cordero de Dios que quita el pecado, la basura la inmundicia de los hombres fue sacrificado, ¡Aleluya!, debíamos estar ahí para ser enjuiciados y castigados, pero por Cristo, fuimos invitados a esa cruz para ser transformados día tras día hasta ser como aquel que es perfecto santo y puro, fuimos llevados a esa cruz para ser amados y no condenados, mientras Cristo recibió el castigo, nosotros recibimos la Paz, por un lado sobre Jesucristo recayó toda la ira de Dios y por otro sobre nosotros cayo el amor, el perdón, la gracia, misericordia, de ahí la verdadera importancia de llevar esa cruz cada día, puede ser dolorosa, pero traerá cada día la vida de Cristo abundando más y más en nosotros.

Al entender lo ocurrido en esa cruz, veremos que cada vez necesitamos más de Jesucristo en nosotros, cada vez nos daremos cuenta que no tenemos otro valor para Dios que su Hijo en nosotros, nos daremos cuenta que somos simples hombres y mujeres débiles, que no hay súper héroes (como algunos ignorantes dicen), solo vasos de barro, solo polvo, y que la única razón por la que Dios nos acepta, es por su Hijo Jesucristo (Efesios 1: 6), nos daremos cuenta de que el verdadero poder de esa cruz, no son las vanas riquezas, no es que los demonios tiemblen frente a nosotros, no es tener todos los dones (que por cierto el Espíritu Santo reparte), no tiene que ver con los hombres, no tiene que ver con los mega templos atestados de gente, con mega apóstoles y profetas, con viajar al cielo y volver como quien viaja en avión a cualquier playa del mundo a veranear, en lo absoluto, sino que el poder de esa cruz es que por medio de la muerte de Cristo y el derramamiento de su sangre, Dios se dio por satisfecho y cancelado, hubo una ofrenda que tuvo que aplacar la ira, hubo que derramar sangre y no cualquier sangre, alguien recibió toda, no un poco, toda la ira de Dios, alguien fue humillado y menospreciado, alguien fue hecho maldición, por consiguiente y solo así, fuimos liberados de la deuda para con Dios, justificados gratuitamente, y más aún, fuimos llamados para ser hechos conforme a la imagen de nuestro Señor Jesucristo (Romanos8: 28-29), ahí está el poder de esa cruz, tiene que ver con la vida de Cristo y el Padre, esa cruz nos manifiesta como debemos caminar frente a Dios, ahí está el más grande poder que hayamos podido recibir, haber sido hechos hijos de Dios por su propia voluntad (Juan 1: 12-13), llevando la vida de Cristo en nosotros, simples vasos de barro en cuyo interior hay un verdadero tesoro (2Corintios 4: 7), por lo tanto, ese poder no radica en nosotros sino en El, la cruz debe dejar de ser vista como una historia más, pero esto no sucederá a menos que Dios quite el velo con el que muchos ven las Escrituras solo como una linda y conmovedora historia.

La historia queda en los libros, pero la palabra de la cruz va siempre en nuestras vidas.



viernes, 15 de noviembre de 2013

lunes, 16 de septiembre de 2013

El hombre es malo

                     El hombre es malo.

Que la Biblia nos dé evidencia de la verdad acerca del hombre, a quien todos defienden, encubren e idolatran, cuando no es más que una vergüenza y algo repugnante para Dios, alguien quien no merece ninguna misericordia, más bien, merece juicio y condenación eterna, pero el pensamiento humanista, ha hecho creer que el hombre es bueno y de gran valor, razón  por la cual Dios está preocupado por ayudarlo a vivir bien, más aun, esta corriente de pensamiento cree que la muerte de Cristo, es solo un complemento para que los hombres que hagan el gran favor de creer en Dios, realicen todos sus sueños, dejen de llevar una vida de vicios para así tener su propia familia, ser aceptados por todos sus similares, y llegar a ser reconocidos. Lo peor de todo, es que las religiones creen esto y lo transmiten semana tras semana fabricando personas que se consideran buenas y de gran valor para Dios…como no… si son poco menor que los ángeles, claramente han sido engañados. Pero dejemos que Dios nos diga que es el hombre realmente.

Gn: 6; 5/ Gn: 8; 21. El hombre busca de continuo el mal, esto lo dice Dios mismo a Noé.

Lev 6:2-3. En las cosas que suele pecar el hombre, es decir, que lo hará sí o sí.

Núm. 23:19. Los hombres mienten y no cumplen sus palabras.

Isaías 64:6  Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

Proverbios 16: 2  Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, pero Jehová pesa los espíritus”). El hombre cree ser bueno, cree hacer el bien, pero lo que importa, es lo que Dios dice, después de todo, El hizo al hombre.

Sal 10:4  El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
 Leer hasta el vs 9.

       Pro 20:9  ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?

Ec 7:20  Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

Ec 7:29  He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

      Ec 9:3  Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.

Is 1:5  ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.
 1:6  Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.

Jer 10:23  Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos. Si Dios no cambia al hombre, este seguirá siendo malo.

Rom 1:24  Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,
  1:25  ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
 1:26  Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,
  1:27  y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
  1:28  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;
 1:29  estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;
  1:30  murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,
 1:31  necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;
  1:32  quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. 

 Sal 58:1 Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
 58:2  Antes en el corazón maquináis iniquidades; Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
 58:3  Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.
 58:4  Veneno tienen como veneno de serpiente; Son como el áspid sordo que cierra su oído,


Rom 5:12 / 5:18/ 1Cor 15:21 / toda la humanidad está bajo esta realidad.

El hombre es inferior a Dios, por lo tanto, no es capaz de comprenderlo por sí solo.

Is 55:8  Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
  55:9  Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

El Señor trata de malos a los hombres.  Mat 7:11  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Jesus llama GENERACION MALA.  Mat 12:34 !Generación de víboras !  ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Mat 12:39  El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.

Definiciones:

 Malo: Griego: Ponero,  delincuente, culpable, vicioso, diablo, perverso, envidia, crimen enorme, maldad, maligno, malvado, malas cosas.

Mal o malo en hebreo: Rah, calamidad, depravado, desgracia, destructor, escoria, injusto, impío, maligno, malvado, pecado, perversidad, terrible.

Atestado: Griego: Pleróo: Cubierto por encima, completo, lleno, abundar,

Entonces, comprendemos que la humanidad, es mala desde su raíz, hay aun mas evidencia Bíblica de esto.
Si pudiéramos analizar palabra por palabra, quedaríamos perplejos de lo que Dios dice de la humanidad. Hay que entender que cuando Dios dice que el hombre es malo o hace maldad, lo hace desde su propio conocimiento de los hechos del hombre. Hoy en nuestros días esta palabra no tiene el peso que en la Biblia tiene, pero ¿Qué pasaría si en vez de malo decimos a alguien asesino, perverso, depravado, etc.? Sería muy ofensivo, además, decirles a los hombres que están depravados, es hacerse de muchos enemigos, es quedar solo, y la religión no está dispuesta a esto, pues existe por causa de los hombres, así que debe cuidar y tratar bien a todo el género humano, pero la realidad es que el hombre está podrido e infectado con maldad y mientras no se entienda esto, JAMAS se podrá comprender la real potencia del sacrificio de Cristo, pues para la religión seguirá siendo algo casi romántico, como antes lo dije, solo un complemento.

Hay que entender, que Dios se refiere a un género humano en tinieblas, es decir, muerto. Cuando Adán peco, murió, se desapareció lo que Dios había creado, dejo de existir, y desde Adán en adelante, todos los hombres…TODOS y no algunos…también los hijos de los líderes religiosos ya sean pastores, apóstoles, profetas etc, están muertos, esto, según Romanos 5:12, aquí nos dice que fue la muerte la que paso a todos los hombres, nadie ha nacido en luz, todos en tinieblas, como dicen algunos ingenuos…nacidos y criados en cuna de oro, refiriéndose a que por ser hijos de algún religioso, nacieron en luz. No hay lugar a una interpretación personal, el hombre nace y es malo, nace y está muerto, por esta razón hace lo que hace, y mientras esto no sea quitado de él, seguirá siendo malo y aborrecido por Dios, no importa lo que haga, ni donde se esconda, lo podrá hacer en la religión o filosofía, hará buenas obras, cambiara su aspecto personal, dejará vicios, pero JAMAS dejará de ser un malo, un depravado para Dios, a no ser que Dios le permita conocer a su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo 2Corintios 4: 6, solo Cristo puede quitar esa maldad, y no tan solo sacar los pecados, sino que cortar y quitar la raíz de maldad que teníamos desde nuestro nacimiento, la que nos hacía pecar y de esta forma, estar destituidos de la gloria de Dios.

Que Dios nos permita ver su verdad, sacándonos así la venda humanista de nuestros ojos.














                                                                                                                Gabriel Barraza Abdo.


miércoles, 17 de octubre de 2012

La voluntad de Dios


                                                                                
 
El término es amplio, ya sea en hebreo o en griego, hay muchas palabras refiriéndose a voluntad (hebreo, ratsòn, nadàb, kjafèst, kèfest, - griego, boùlema, boùlemai, boùle, jecòn), en ellas, se repiten algunas acepciones como: deseo, querer, deleite, propósito, entre otros.

Ahora, la Biblia nos muestra desde el principio, que Dios ha manifestado su voluntad a los hombres, desde Adán en adelante, siguiendo con Abel y Caín, , luego, Noé, Abraham, Jacob, y así hasta llegar a la manifestación de su Hijo, el Verbo hecho carne.

Podemos ver en los evangelios, como Jesucristo deja manifiesto que viene a hacer la voluntad de su Padre: 

 Jn:5; 30 “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.Jn: 6; 38  Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Ahora, hagamos el ejercicio de cambiar la palabra voluntad por algunas acepciones de esta misma. 
  
No puedo yo hacer nada por mi mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi deseo, querer, propósito, deleite, sino el deseo, querer, propósito, deleite del que me envió. O también: Porque he descendido del cielo, no para hacer mi deseo, querer, propósito, deleite, sino el deseo, querer, propósito, deleite del que me envió.

 Pero volvamos al Génesis.  En el edén, Adán hacia la voluntad, es decir el deseo de Dios, pues, Dios mismo había introducido estos deseos o querer en Adán, recordemos que la voluntad de Dios en cuanto a Adán, está manifiesta en Génesis: 1; vs 26-31, estos versículos nos hablan de la finalidad de Adán, el no fue creado para llevar una vida distante y diferente de Dios, sino mas bien, fue creado con un propósito, el de cumplir con el deseo de Dios, estaba sujeto a términos que Dios había dispuesto, seria libre y estaría vivo mientras hiciera todo para lo cual fue creado, en esto, no había una doble opinión. Pero también comprendemos  a través de los siguientes capítulos de Génesis que Adán peco y la muerte llego a su vida, de esta forma, todos los hombres quedaron muertos en tinieblas a causa de su desobediencia Rom; 5:12, ahora, la humanidad, no puede sujetarse a Dios, Rm: 8; 5-8, pues piensa en los designios de la carne. Pero ¿Qué ocurrió con nosotros?, según Ef: 2; 1-10, Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, nos dio vida, pues estábamos muertos, pero más aun, seguíamos los DESEOS de la carne, y nos DELEITABAMOS en ellos Jn: 8; 44, es decir, QUERIAMOS hacer los deseos de Satanás. En esta realidad, no conocíamos otra voluntad, otro deseo, otro querer que el de Satanás, pues como ya sabemos estábamos ciegos, no podíamos ver nada más, no conocíamos la verdad de Dios ni su voluntad. Pero Cristo nos hizo libres de los deseo de la carne  Rm: 8; 9. 

 Esto nos debe llevar a comprender  lo siguiente: si en nosotros ya no hay deseos conforme a la carne, entonces ¿Qué deseos hay?

 Flp 2:13  porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Rom 12:2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
 Debemos conocer la voluntad de Dios. 

 Ef 5:17  Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

 Esta voluntad, debe estar sincronizada con lo que la Biblia nos manifiesta, no puede haber una voluntad o deseo distinto o personal, de lo contrario, no proviene de Dios, no comprender esto, es una locura o falta de entendimiento, es decir, una insensatez. No debemos olvidar  que el propósito eterno de Dios, es el origen de nuestra vida y el deseo de Dios desde el comienzo. 

 Ef 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
 1:4  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  
1:5  en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,  
1:6  para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,  
1:7  en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados (B) según las riquezas de su gracia,  
1:8  que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,  
1:9  dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,  
1:10  de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.  
1:11  En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,  
1:12  a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.  
1:13  En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,  
1:14  que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.  

Ahora, esta voluntad o deseo, nos lleva a lo siguiente: 

1Ts: 4; 3  pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;

 Heb 10:10  En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

 Heb 13:21  os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 Es decir que la voluntad de Dios, está en nosotros, esta misma, nos santifica y nos permite hacer lo que agrada a Dios, a quien debe ser la gloria por siempre. 

 Stgo: 1:18  El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

 El fin de la voluntad de Dios, es que seamos hechos conforme a su hijo, pero, lo seremos, siendo arrastrados por su propio deseo, a fin de que vayamos siendo santificados en El, esto, a su vez, nos hará apartarnos de todo deseo del mundo o tinieblas, a quienes ya no pertenecemos. 

 1Jn 2:12  Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
 2:13  Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.
 2:14  Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
 2:15  No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él 
2:16  Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.  
2:17  Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 

 El deseo o voluntad que está en nosotros, es y debe ser AGRADAR A DIOS, anhelar ser transformados, ser quebrantados, provocados a madurez, guiados, gobernados por Dios, en fin, la voluntad de Dios, es que nuestra voluntad sea la de Él. Vivir o desear otra cosa distinta a su voluntad, es tinieblas, recuerden que fuimos hechos por la voluntad de Dios.
   
Jn 1:12  Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
1:13  los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

 La voluntad de Dios esta expresada en la vida de Jesucristo, en sus obras. Cuando él hablaba, no lo hacía de lo suyo, era por lo que el Padre le había dicho Jn; 12: 49-50, es decir, si Jesús decía que debían perdonar es porque Dios lo quería, y si Jesús decía que se debía perder la vida para hallarla, era porque el Padre lo quería. Ahora vemos que Jesús proclama la voluntad del Padre claramente, pero no es una voluntad centrada en los hombres, no fue así jamás, ni desde el génesis, la voluntad de Dios está centrada única y exclusivamente en El, la Biblia no nos muestra una novela para vivir, ni menos un cuento en que todo es risa y felicidad, Jesús le profetiza   y les muestra a sus discipulos el final en que terminarían sus vidas, y no es para nada alentador como lo vemos en Jn; 16: 1-4, esto no es algo que se quisiera vivir, pero aquí, hay un deseo o voluntad mayor, pues estos hombres serian quienes llevarían el evangelio a todas las naciones, ellos serian los primeros en morir, en llevar la misma vida de Cristo, y tal como Cristo, serian rechazados y menospreciados Jn; 15: 18-21.  Pero hoy, esto está muy distante de ser una realidad en la vida de aquellos que dicen ser hijos de Dios, cada cual interpreta la voluntad de Dios como mejor convenga, ¡pero cuidado!,  ignorar la verdadera voluntad de Dios es insensatez, locura, necedad, es no discernir la verdad del evangelio, es pecado, pues todo lo que no proviene de fe es decir de Dios, es pecado Rom; 14: 23.

 ¿Qué pretenden aquellos que viven un evangelio diluido en los deseos de los hombres?, hacen un mensaje híbrido  usan la salvación y redención para sus propios fines, un poco de lo que Dios quiere y otro de lo que ellos quieren, esta aleación, genera un mensaje diabólico humanista. Otra vez digo, insensatos  no conocen la voluntad de Dios, piensan que tienen argumentos para decidir sus propios objetivos, metas, sueños, esto es absurdo y necedad, Jesús dice en un momento de aflicción que si fuese posible no tomar la copa que había de beber, pero por sobre todo culmina su agónica frase diciendo mas no se haga mi voluntad si no la tuya Lc; 22: 42. Esta es la actitud que debe tener un autentico hijo de Dios, de alguien que fue verdaderamente comprado de la esclavitud, de quien fue regenerado, hecho de nuevo,  quien es guiado por el Espíritu, manifestando así ser genuino hijo de Dios Rom; 8: 14

Quienes no vivan en la única y autentica voluntad de Dios, están perdiendo el tiempo, tal vez estarán con sus conciencias tranquilas en la cautividad del engaño, pero están en un gran problema, no vivir la voluntad de Dios, es MUERTE, la voluntad de Dios no tiene que ver con cosas perecederas, ni humanas, no tiene que ver con lo del mundo, ni con el dinero, la verdadera voluntad es conocer a Jesucristo y tener vida eterna en El Jn; 6: 40, pero conocer a Jesucristo no es un simple discurso, es muerte, negación a sí mismo, es perder la vida, es renunciar a cosas que por muy hermosas que parezcan son meramente humanas, creer en Jesucristo es intimar con sus verdades, es ser uno solo con el evangelio maravilloso, es vivir la vida de Cristo, es estar crucificado a mí, muerto al mundo y el pecado, pero vivo para Dios por medio de Jesucristo, ¡aleluya!, es llevar cada día su bendita cruz. La voluntad de Dios en nosotros, hará que seamos como su Hijo, esto es verdadero, lo demás es parte de los engaños de las tinieblas. 

 Aun hay tiempo, arrepentíos de vuestra vana manera de vivir, sin fruto y sin vida.

  Gl; 6: 7-8. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segara. Porque el que siembra para su carne,  de la carne segará corrupción;  mas el que siembra para el Espíritu,  del Espíritu segará vida eterna.

                                                                                                                     Gabriel Barraza A.
                                                                                                                  Ministro del Evangelio. 

 

lunes, 1 de octubre de 2012

Engañadores de las riquezas.



Es sorprendente comprender lo que Dios por medio de la Escritura nos revela de su opinión y sentido sobre la riqueza. Este comentario, surge a raíz de ver tanta falsa doctrina que se enseña por diferentes medios de comunicación. Enseñanzas que tuercen la verdadera doctrina, la de Jesucristo, estas, a su vez, aumentan el engaño a aquellos que ya están engañados, creyendo ser hijos de Dios por el hecho de formar parte de una mega congregación, o por tener una buena posición económica resultado de algún tipo de pacto financiero o por hacer decretos y cuanta tontería más.  Pero ¿estaremos hablando de lo mismo cuando hablamos de riquezas?

1 Timoteo 6: 3-10

6:3  Si alguien enseña falsas doctrinas,  apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión,
6:4  es un obstinado que nada entiende.  Ese tal padece del afán enfermizo de provocar discusiones inútiles que generan envidias,  discordias,  insultos,  suspicacias
6:5  y altercados entre personas de mente depravada,  carentes de la verdad.  Éste es de los que piensan que la religión es un medio de obtener ganancias.
6:6  Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias,  pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene.
6:7  Porque nada trajimos a este mundo,  y nada podemos llevarnos.
6:8  Así que,  si tenemos ropa y comida,  contentémonos con eso.
6:9  Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos.  Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.
6:10  Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males.  Por codiciarlo,  algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores (NVI).


El apóstol, nos está queriendo advertir justamente sobre lo que hoy vemos, habla de falsas doctrinas, es decir, doctrinas engañosas, contrarias a Dios. Esto nos hace pensar que si no son de Dios, ¿de quién son entonces?, ¿serán de las tinieblas?, si es así, entonces hay un gran problema, la situación es mucho más grave de lo que parece, pues, hay hombres y mujeres que están enseñando en el nombre de Dios cosas que son de Satanás, guiando a millares de personas por una ruta de destrucción.

Pablo esta advirtiendo del riesgo que corre alguien que se aparta de la sana enseñanza de nuestros Señor, aquel, causará envidias, discordias, insultos, suspicacias y altercados entre aquellas personas de mente depravada “carentes de la verdad”. Es decir, que al apartarse de la verdad, reúnen para enseñar e instruir a gentes de mentes reprobadas por Dios y sin la verdad de Cristo, los que sin duda no son la iglesia, pues la iglesia no está constituida de personas como estas. (Este es de los que piensa que la religión es un medio de obtener ganancias. v.5)
¿Qué es lo que no entendieron estos autoproclamados apóstoles, profetas, doctores de la supuesta iglesia de hoy?
La religión o piedad no es para obtener ganancias (v.6), es cierto que en la verdadera religión (piedad) se obtienen grandes ganancias, pero solo si uno está satisfecho (conforme) con lo que tiene.
Dice: “con la verdadera”, no con la que busca las ganancias, sino más bien, con la que nos hace vivir como Jesucristo. Ahora alguien podrá decir: ¿Y qué hay de lo que Jesús nos dice, que pidamos lo que queramos y lo recibiremos? Veamos el texto:
Jn 15:7 - Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes,  lo que quieran pedir se les concederá.

Es cierto, lo dice, pero también dice permanezcan y la palabra permanecer aquí usada es méno y significa entre otras cosas, vivir, morar, persistir, quedar y posar. Entonces  lo que esta diciéndonos es que hay que habitar o vivir en Cristo y aun más, que sus mandamientos o palabras  moren dentro de nosotros, así, nosotros seremos cual  templo o tabernáculo en el que habita Cristo, gobernados por Él y para ÉL, además, el capitulo hace referencia a la vid de permanecer en ella y no de nosotros como protagonistas.

Ahora bien, es el mismo Jesucristo quien nos da señales de su visión y sentido sobre  la riqueza (Mt. 6:24-34) Aquí, Jesús nos aclara que no debemos preocuparnos o afanarnos en lo que podamos o no necesitar, esto lo hacen los muertos en tinieblas, ellos no tienen a un padre que sepa de antemano sus necesidades, como nosotros, que las riquezas no pueden enseñorearse de nosotros, que no podemos vivir para El y las riquezas, hay que amar a uno y menospreciar al otro.
Santiago 4:3 enseña que no debemos pedir para nuestros deseos, pasiones o deleites, pues no recibiremos aquello que pedimos, Juan 14:12-14Jesús dice lo que pidamos lo recibiremos, pero lo que pidamos, está plenamente relacionado con la obra del Señor, la única que puede glorificar a nuestro padre.  No se trata de que pidamos lo que se nos venga en mente, es más bien aquello que está absolutamente ligado con hacer la voluntad del Señor y no la nuestra.  Recordemos que en este texto, Jesucristo se dirige a sus discípulos, a quienes llevarían a cabo la misión de predicar el evangelio y enseñarían la sana doctrina haciendo discípulos, manifestando el amor de Dios, llevando el sufrimiento, el menosprecio, la persecución y la muerte a sus espaldas, quienes renunciarían a todo aun sus propias vidas.(Jn 16: 1-2).

 A estos hombres que comenzaron a predicar nunca se les oyó pidiendo para sus propios sueños y aspiraciones, o haciendo pactos con Cristo, ni hablando de otras riquezas que no fueran las de la gloria de Cristo mismo (Rom 2:4; Ef. 1:7; Col. 1:27) En cambio, si alguna petición había en sus corazones, si alguna necesidad existía, se relacionaba con Cristo, que para ellos era: sabiduría, revelación, paz, gracia, fe, amor, esperanza, sus necesidad era Cristo formándose en cada creyente y que cada hermano en la fe, en distintos lugares pudiesen soportar todo tipo de aflicción y persecución por causa de Él, a estos, Jesús les dice pidan lo que quieran, y NO A OTROS.  Tengo muy claro que lo que quisieron estos hombres no fueron empresas o riquezas de este mundo ni nada por el estilo; y por si alguno pudiese equivocarse en pedir, el Espíritu Santo lo guiaría a pedir de la forma correcta, esto es conforme al deseo de Dios (Rom 8:26-27).

Finalmente que podemos decir, ¿Son malas las riquezas?
Si estas nos apartasen de la humildad, de la sencillez, de la vida quebrantada, de vivir conformes con lo que tenemos, si nos hicieran olvidar tan solo por un segundo en nuestra vida que debemos morir a nosotros para que Cristo sea formado y que solo así seremos gratos a nuestro Padre, absolutamente sí.

Buscar el reino de Dios y su justicia, no os afanéis en lo perecedero.

Pablo a Timoteo le dice: conténtate con lo que tienes, disfruta de Dios con lo que él te ha dado (v.8) después de todo ¿a que nos ha llamado el Señor sino a morir, a dejar de existir nosotros para que el sea en nosotros? (Col 3:1- 3), esta es la sana doctrina, lo demás es diabólico.



Hoy muy pocos hablan de el oprobio que es ser hijo de Dios (Heb 13:13-14), oprobio que llevan los que aman verdaderamente a Cristo, quienes saben que fueron rescatados de la maldición del pecado y que aunque no posean más que sus vidas, están completos en él (Col 2:10). Estos falsos ministros del Señor, ignorantes o no, han provocado mucho daño, pero sé que Dios pronto cerrara sus bocas. A estos, no los oigo hablar de la cruz, ni de la muerte y resurrección de Cristo, no oigo decir que hay que perder la vida por Él (Mt. 16:23-26), que no hay que amar el mundo ni sus deseos (1Jn. 2:15-17), que deben estar crucificados al mundo (Gl 6:14) aun en este momento al escribir estas palabras no los oigo hablar de estas gloriosas verdades.

Pablo concluye diciendo a Timoteo (v.10) que algunos, por amar el dinero, se desviaron de la fe. Me pregunto sobre aquellos que hablan solo de dinero, que todo lo que leen en la Biblia lo concluyen en pactos financieros y decretos de prosperidad material, que realizan grandes ofrendas para cortar o romper cadenas y cuanta basura mas, ¿amarán la cruz de Cristo o al dinero?  En sus predicas y seminarios jamás se les oye hablar del sacrificio de Cristo, de lo que significó su muerte y su resurrección, que para  nosotros, que en otro tiempo estuvimos muertos, ciegos, esclavos, podridos y malditos, produjo  que oyésemos tan glorioso nombre por el cual hoy somos hijos de Dios, libres de esta condición de vida en tinieblas. Ellos dirán con toda falsedad y arrogancia que si, que aman la obra de Cristo, aunque jamás la mencionen.

Concluyo diciendo, que al parecer, la iglesia que menciona la Biblia y aun Jesucristo, son parte del pasado, no están a la atura de los apóstoles de hoy, ya que los estándares de riqueza que estos estafadores y mercaderes de la fe han puesto, son aun más altos de los que Dios mismo manifestó a la iglesia en su comienzo. Hoy ellos te dicen que pidas y vuelvas a pedir, pero la iglesia vivía dando, entregando todo, renunciando aun a sus vidas, para esta iglesia era de muy poco valor lo que no fuera Cristo formándose en sus vidas. 

Mientras Jesús nos advierte de la consecuencia  del afanan (preocuparse o vivir para ello) en las riquezas y los placeres de este mundo (Lc 8:14), ellos te dicen todo lo contrario, centran la vida y su éxito en estas cosas. Pobres engañadores, cuando la maravillosa y verdadera riqueza es Jesucristo, El Señor, El salvador (Mt 13: 45-46).

Necios, torpes, ciegos, hacedores de maldad, nada trajimos a este mundo y nada nos llevaremos.

Tu, en cambio, predica con lo que va de acuerdo con la sana doctrina (Tít. 2:1).





                                                                                                          Gabriel Barraza Abdo.
                                                                                                          Ministro del Evangelio.

miércoles, 20 de julio de 2011

El Corazón Del Redimido


Hoy en nuestros días, es difícil ver algún acto de justicia o rectitud, algo que nos insinué siquiera un pequeño cambio en nuestra sociedad, la conclusión es una sola…la humanidad está perdida y esclava, incapaz de vivir verdades que provengan de Dios, por lo tanto, no podemos esperar absolutamente nada bueno de ella, aún mas, debemos esperar lo peor, pues al estar perdida y extraviada de Dios, su inclinación es y será hacia el mal, pues en su corazón, es decir su raíz o el origen de lo que ella es, está arraigada la maldad producto de la maldición heredada por la desobediencia de Adán. Pero Jesucristo nos advierte en Mt 5:21-22, algo que provoca una confrontación en lo que es el vivir de aquella humanidad, y el de sus hijos, es decir, aquellos que han sido transformados desde su raíz, desde su origen, desde su corazón por medio del poderoso mensaje del Evangelio.
Primero, hay que entender que fuera de Dios, es imposible cumplir una demanda que provenga de Él, pues el hombre sin Dios, es esclavo de Satanás (Jn 8:44), por lo tanto, su corazón está en oscuridad. Entonces comprendemos que el mandamiento o advertencia hecha en Mateo, es para los hijos de Dios. Jesus nos recuerda la ley, y además, le da el énfasis profundo y correcto que tiene para nosotros, nos recuerda no matar pues el que lo haga, quedara expuesto a juicio. Ahora este juicio mencionado es un juicio dirigido por hombres, es decir que estos hombres tendrán la labor de juzgar el acto cometido. Pero Jesus está diciendo algo mayormente profundo, algo que los hombres no pueden juzgar, algo que está en lo profundo de un hombre, algo que no se ve. Él sabe que este acto (matar) proviene desde el corazón, desde la raíz de un hombre, viene de su sustancia, de lo que él es en esencia, entonces Jesus hace un alcance y nos dice que no tan solo matar tiene castigo, no tan solo el acto en sí, sino mas bien, el origen de este acto, quiero mencionar que el enojo es el primer paso en este acto de matar. En Gen 4:5, se muestra como Caín antes de cometer muerte en contra de su hermano, se enojo, es decir que su enojo salió de su corazón, el que además albergaba matar, tal como lo describe la Biblia en Mt 15:19, es desde el corazón del hombre de donde vienen tales cosas como homicidios, inmoralidades sexuales entre otras cosas, a las que Jesus las denomina como malos pensamientos. El corazón es el cofre y el tesoro del hombre, Lc 6:45 dice que: el que es bueno tendrá un tesoro bueno en su corazón y el que es malo, un tesoro malo y desde aquel tesoro, es de donde el hombre sacará día tras día sus pensamientos para vivir. Jesus se está refiriendo no tan solo a los actos de los hombres, se está refiriendo a lo que los hombres son, cuando el corazón de alguien es malo, ese alguien por consecuencia, hará siempre lo malo, es por naturaleza malo, su naturaleza está en su corazón. Ahora bien, Jesus nos está diciendo que el que trate con enojo a su hermano, estará expuesto al juicio del tribunal, es decir, el que tenga una conducta como aquellos que están apartados de Dios. Quiero ser enfático en esto, no se trata de una simple recomendación de Jesus, aquí, Jesus nos está demostrando su celosa e intransigencia frente a todo acto que se asemeje con los hijos de Satanás.
Jesucristo nos vino a rescatar de las tinieblas en donde estuvimos muertos y con nuestro corazón oscurecido, el hizo resplandecer su luz en nuestro corazón (2Cor 4:6), desde ese momento nuestro corazón fue libre de la esclavitud de Satanás (col 1:13). Quiero decirles que ahora es posible obedecer a este mandamiento que nos da nuestro Señor en Mt 5:22, pues hay un tesoro bueno y nuevo en nuestro corazón, desde ahí, sacamos nuestros pensamientos para vivir cada día, desde ahí obedecemos a nuestro Dios, nuestro corazón es lo que somos, es decir que en él, ahora esta Dios por medio de la fe en Jesus, entonces en nuestro interior está lo que necesitamos para vivir, la naturaleza de nuestro Señor. Jesus nos reconviene para que no seamos engañados, nos demuestra con su Palabra que debemos cuidar nuestro corazón para que este, no se contamine, nuestro corazón esta puro, el nos ha purificado (Jn 15:3), ha puesto su verdad en nuestros corazones y de la abundancia de nuestro corazón, hablaremos y seremos. Él sanó nuestro corazón, la advertencia es que no podemos permitirnos subir al corazón enojos, iras, contiendas, maldiciones, nada de esto refleja lo que hay en el corazón de un hijo de Dios cuyo corazón es como el de su Padre, Jesus nos advierte que no aprobará nuestras ofensas, menosprecios, etc.
Amados, nuestro corazón esta cautivo al corazón de Dios, no debe existir en él nada que nos pueda contaminar, ya fuimos sanados, el punto es que no nos enfermemos, en él, habita el amor de Dios para amar a los demás, habita la misericordia para que no devolvamos mal por mal, la paciencia de Jesus, que nos permite esperar todo en todos, hay perdón, con el que fuimos perdonados, suficiente para perdonar aun a quienes nos odian, en el corazón de un redimido esta el buen tesoro, esta Jesus, guiándonos a toda buena obra, está la humildad, el temor a Dios que nos permite ser sabios, está la palabra poderosa del evangelio que nos lleva a vivir en santidad, está el deseo de Dios para que lo complazcamos, está el servir a Dios, esta la obediencia, la fe, la fuerza de la cruz, el gozo de Dios, nuestro corazón posee nuestra esencia, la misma de Dios, todo acto contrario a estos principios solo nos dirán una sola cosa, que tal corazón no ha sido sanado de la enfermedad del mal ni de la maldición del pecado, Jesus nos dice en Mt 5:23-24 que ni aun nuestras ofrendas serán tomadas en cuenta si en nuestro corazón no hay paz frente a todos los hombres, no importa lo que nos hagan, no podemos actuar como los hijos del diablo. Somos hijos de Dios, nacidos con un corazón nuevo, puro, sensible a Dios, Él nos dio este corazón para poder servirle (Jer 32:39), es nuestro deber, es parte de nuestra naturaleza no guardar rencor, no odiar, no murmurar, ser íntegros y consecuentes con lo que hablamos. Pero a aquellos que no han sido sanados, les espera una condenación tremenda, el enojo de Dios recaerá sobre ellos, todo aquel que no ha sido rescatado de la oscuridad, se enfrentara a esto, mas nosotros, recibimos por la fe en Jesus, la vida eterna y los principios que Dios escribió en nuestro corazón, aleluya, Él puso de su tesoro en nosotros, no nos permitamos guardar en nuestro tesoro, es decir en nuestro corazón, alguna basura, algún estiércol, algún vomito con olor a tinieblas. Una vez más os digo: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida (Pr 4:23).


Gabriel Barraza Abdo.

martes, 23 de noviembre de 2010

Discípulos de Jesucristo

Mt 28:18-20; Y Jesus se acercó y les hablo diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mucho se ha escrito de estos versículos, y la verdad no pretendo hacer un estudio de esta labor encomendada, procuraré hablar de la importancia que hay en hacer un discípulo, o la importancia que es ser un discípulo de Jesucristo.
En su raíz griega, la palabra discípulo (madsetés) tiene un significado de: Aprendiz, alumno, hermano. Ahora, debemos comprender con el texto antes citado, que, es el mismo Jesucristo quien ordena a hacer discípulos.
¿De qué en realidad está hablando Jesucristo?, ¿tendrá relación con lo que hoy se enseña? Bueno, veamos lo que nos dice El propio Jesus al respecto. Un discípulo es como su maestro Mt 10: 24-25, El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron beelzebú, ¿Cuánto más a los de su casa? Jesucristo está poniendo en la misma situación que El a los discípulos. También podemos ver que los discípulos deben negarse a sí mismo, Mr 8:34-35. Y llamando a la gente y a sus discípulos, le dijo: si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese asimismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá, y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvara. Que tremenda confrontación de Jesucristo, ¿seguirlo cuesta la vida?, ¿es negarse, estar crucificado, es decir, dejar de existir?, (se debe haber equivocado Jesus, pues no veo por ningún lado esta cualidad en lo que hoy se llaman “discípulos”). Pero sigamos, Lc 14:26-27; Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, NO PUEDE SER MI DISCIPULO. Y el que NO lleva su cruz y viene en pos de mí, NO puede ser mi discípulo, pero ¿Por qué tan duro?¿no es este, Jesucristo, el tierno, el buena onda que han predicado, no es el de la oferta que cautiva a los hombres?, y¿ dónde quedan los verdes pastos que nos ofrecieron?¿donde está el buen pastor que dijeron?, aun que esto es verdad, Jesucristo es El buen pastor, El nos lleva a verdes pastos y nos trata con amor, pero quiero que comprendan las falsedades de esos impostores llamados pastores o dirigentes o representantes de la iglesia, (pues así ellos se autoproclaman) falsos, engañadores. Jesucristo nos llama para ser discípulos, pero tenemos un problema, los discípulos deben morir cada día en la cruz de Cristo, no tienen derechos, no hay doble estándar de vida, o eres, o no, el discípulo no tiene mayor prioridad que ser como su maestro, el diseño de ESTE discipulado, está centrado en el maestro y no en el discípulo, es decir, somos discípulos con la única finalidad de ser como El maestro, ¿o acaso crees que te llamaron a realizarte en tus “sueños”, “metas”?, en lo mas mínimo, te llamaron para que seas como tu maestro, basta de cuentos baratos, ¿eres discípulo de Jesucristo?, si es así, tu ya no vives, deja decir lo que pablo, un verdadero discípulo dijo, Gl 2:20; Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne(cuerpo),lo vivo en la fe del Hijo de Dios, El cual me amó y se entregó así mismo por mí. Parece que Pablo si había oído el verdadero evangelio. Pero sigamos aun, Jn 8:31; Dijo entonces jesus a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mis palabras, seréis verdaderamente mis discípulos; Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. La palabra permanecer, quiere decir, morar, posar, es decir, estar en ella, vivirla, degustarla, a fin de que conozcamos mas de Dios y cada día seamos mayormente libres de engaño, el que no vive en la palabra de Cristo, no es discípulo. Jn 15:8-10 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Ahora hay que entender que el fruto al que se refiere, es la sabia de la vid mencionada anteriormente(Jn 15:1-5), es Cristo mismo, su carácter, esencia, sustancia, pero nuevamente aparece la palabra permanecer, notemos que Jesucristo también tuvo que permanecer en ella, y de esta forma tener el amor del Padre.
Bueno, podríamos seguir aun más, pero mi deseo es demostrar por medio de la palabra, que tenemos un mandamiento, de hacer discípulos, pero difícilmente lo podremos hacer si nosotros no lo somos primero. No se trata de hacer adeptos a los pastores, o a líderes religiosos, por favor, no es lo que Cristo nos dice, ser aprendiz, alumno, seguidor, imitador de Jesucristo, no es hablar, vestirse o caminar de una forma, es vivir igual que Jesucristo vivió, es dejar de ser uno para que El sea todo en todos. Hago un llamado a esos necios y falsos maestros a que depongan sus enseñanzas baratas y miserables, y que ellos mismos se vuelvan a la cruz de Jesucristo, mueran a sus razonamientos humanos, prediquen la verdad, aunque esto los lleve a la soledad. Hago un llamado, a todos, para que perdamos nuestra vida, despojémonos de todo derecho, renunciemos a nosotros mismos, muramos en la cruz, para que de esta forma, Cristo, el maestro, quien nos discipula, se reproduzca en nosotros, este evangelio no está centrado en los hombres, por favor entiéndanlo, eso es mentira diabólica, sino mas bien, está totalmente centrado en Dios, es para Él, tal cual Jesucristo lo dijo, no vine a hacer mi voluntad… ¿no comprenden?. Basta de mentiras, no nos engañemos, Dios no puede ser burlado, todo lo que sembremos, eso cosecharemos, si buscas tu vida, afanes, deleites, sueños, proyectos, etc. (si esto no tiene como finalidad formar a Jesucristo en tu vida), ENTONCES PERECERAS.
A los dirigentes os digo, si enseñan otra cosa que no sea el que Jesucristo sea formado en las vidas, no están obedeciendo el mandamiento de hacer discípulos, están haciendo de todo, menos discipulos de Jesucristo, mientras menos seamos y mas sea Jesucristo en nosotros, entonces y solo entonces viviremos una reforma y avivamiento, pues esto no es otra cosa que el resultado de obedecer y permanecer en Él. Una vez mas os digo, debemos predicar a Cristo y este crucificado, detengan los engaños, no hagan creer a los hombres que son sus vidas y sueños los que son importantes, no, digamos la verdad, basta un poco de la cruz en la vida de un hijo de Dios para que viva como su maestro, no teman quedar solos, ¿hasta cuando sacrificaras tu conciencia y la escritura?, dejen de llenarse los bolsillos a costa de falsas doctrinas, de inundar las mentes de aquellos incautos, con un evangelio distinto al de Jesucristo, no pienses que Dios ignora tus abominaciones, arrepentios o perece en tu pudredumbre. Concluyo diciendo: Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun lo digo llorando, que son ENEMIGOS de la cruz de Cristo; El fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza, que solo piensan en lo terrenal. Flp 3:18-19.